EL PLACEBO ERES TÚ

El plecebo está en nuestro interior

Hay libros que te cambian la vida.  «El placebo eres tú»  es uno de ellos.

El placebo eres tú

Me lo leí hace años porque necesitaba una explicación “racional” a un hecho extraordinario: la curación espontánea y total de una lesión de rodilla con operación programada. 

Descubre el poder de tu mente

Este es el subtítulo del libro “El placebo eres tú” del Dr. Joe Dispenza sobre la capacidad ilimitada de la mente humana.

Sus descubrimientos se establecen dentro de un marco de trabajo muy interesante porque combina  neurociencia, epigenética, psicoinmunología y física cuántica. 

Hay muchos estudios clínicos y experimentos que corroboran sus teorías y él mismo lleva 2 décadas experimentando en este terreno. 

Aquí dejo una de las múltiples entrevistas que le han hecho.

Significado de placebo

En términos clínicos, un placebo es algo vacío de acción, sin ningún principio activo terapéutico, pero que actúa como un medicamento curativo sobre el enfermo, gracias a una sugestión previa. De ello se deduce la importancia del diagnóstico médico en los procesos de curación, y de la comunicación, esperanzadora o no, del doctor.

Si la sugestión es positiva el efecto será positivo, por el contrario, si es negativa, tendrá un impacto nocivo, es entonces cuando lo llamamos nocebo

Ambos pues llevan implícito un acto de fe, de confianza ciega.

El poder curativo de nuestros pensamientos

La primera idea, según Dispenza, y esta es la clave para entender todo, es que: los pensamientos son el lenguaje de la mente y las emociones el lenguaje del cuerpo

Un pensamiento genera una emoción, de modo que, según la categoría de pensamiento, se generará un tipo de emoción u otra. Funciona igual de modo inverso, experimentar una emoción nos conducirá de nuevo a un pensamiento, en forma de bucle. 

Si todo este mecanismo es en tono negativo, estaremos en una espiral tóxica y en un programa automatizado de repetición (el 95% de nuestra mente consciente está formada por estos programas).

A partir de los 35 años ya tenemos insertados todos los sistemas de pensamiento, algo así como un software instalado sobre el programa operativo de nacimiento (hardware). Eso significa que nuestro estado mental está anclado en el mismo punto. Usa el mismo mapa, la misma ruta, trabaja en piloto automático.

el poder de la mente

Terapia mental

Si queremos cambiar, hay que hacer algo diferente. 

Ya lo afirmaba Einstein: -”Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”-. 

Por eso es tan importante la plasticidad cerebral, para activar nuevas rutas neuronales y que las conexiones no se ciñan siempre al mismo itinerario. 

Si no trabajamos esa plasticidad nuestro cerebro se endurece, se va atrofiando y esta pérdida de flexibilidad lleva directo a un mayor envejecimiento.

La siguiente idea que hay que digerir para entender las ideas del Dr. Joe Dispenza, es : nuestros pensamientos, que son energía pura, alteran la materia (el cuerpo físico).

Somos un 99,999999 % de energía, eso quiere decir que la fracción de materia en el átomo, es infinitesimal en proporción a la cantidad de energía.

Eso prueba la potencia de los pensamientos, que además se pueden categorizar según su vibración. Los pensamientos más elevados (como gratitud, amor, alegría, paz, plenitud, confianza, empoderamiento, presencia…) tienen una longitud de onda más larga, vibran más lentamente y acceden al campo cuántico de energía.

meditación y visualización

Meditación y visualización

La meditación es el instrumento que nos traslada de la mente controladora y analítica (ondas cerebrales Beta) a la mente inconsciente (ondas Theta), en la que nos dejamos ir con confianza y podemos jugar con la imaginación. Lo asombroso del asunto es que nuestro cerebro no hace la diferencia entre lo imaginado con mucha intensidad y lo real. 

Aquí toca hablar de otro concepto: la visualización.

Visualizar nuestros propósitos y objetivos de una forma real y acompañarlos de una emoción elevada, como si aquello ya estuviera sucediendo, es el truco para “engañar” a nuestro cuerpo y promover el cambio hacia lo deseado. Todos recordamos el estudio del perro de Pavlov, o cómo nosotros mismos salivamos al imaginar un gajo de limón en la boca.

Esta idea nos lleva directos a LA LEY DE LA ATRACCIÓN de la que tanto se ha hablado a partir del libro “El Secreto”, y que, a mi modo de ver, es bastante naïf, porque parece promover que todos tenemos que pedir al universo 1 millón de $ porque somos merecedores de ello. 

Superando esta visión pseudocientífica, se trataría más de enviar a nuestras células un mensaje de petición adecuado. A mi modo de ver, la meditación y la visualización cobran validez si las usamos para restablecer la salud y promover el autocuidado,  y no para comprar un ferrari.

En realidad, con el dominio de la mente, el mundo exterior no va a cambiar, pero sí nuestra percepción de él, y nuestras reacciones y emociones. Y eso modificará nuestro entorno, llegando a modificar la genética.

En conclusión, nosotros somos el placebo y portamos dentro la señal de curación. Tenemos toda la química necesaria para ello, una farmacia completa. Y cito literalmente al Dr. Dispenza:

-” …cada uno de nuestros pensamientos se traduce en hormonas, proteínas y neurotransmisores”-. 

El libro también aborda teorías más complejas, de física cuántica, que relacionan pasado-presente-futuro en un único plano temporal dentro del campo cuántico. Pero eso lo dejo para el lector más ávido.

Mi experiencia personal al leer el libro

Ya el título del libro me atrapó y poco a poco, en su lectura, encontré respuesta a muchas cuestiones y, lo que es más importante, me hice nuevas preguntas.

Los nuevos interrogantes me llevaron a curiosear más profundamente en la práctica de la meditación, la neuroplasticidad y la aplicación de la física cuántica en la vida cotidiana. Y así acabé asistiendo a 2 retiros del Dr. Joe Dispenza, después de los cuales ya nada fué igual. Podría enumerar largamente las consecuencias que eso tuvo en mi vida, sin embargo, sólo mencionaré algunos de los efectos que tengo apuntados en mis libretas.

Tras vivir un primer momento de demofobia (éramos más de 1000 personas) y de incredulidad, experimenté lo siguiente:

MIS DIARIOS
  • Visión renovada de mí misma
  • Conexión con el grupo 
  • Comprensión de que somos la parte de un TODO
  • El significado no romántico de la palabra AMOR
  • Las técnicas y beneficios de la meditación
  • Ser testimonio de historias reales in situ de curación espontánea  
  • Y entendí el proceso de sanación de mi rodilla: hice un cambio de actitud, al pasar de la queja a la confianza, e inconscientemente imaginé el éxito de la operación y de la recuperación, y la lesión se esfumó sin cirugía.

Conclusión

Nunca se resuelve un problema desde la misma emoción desde el que se ha creado. Se puede alterar lo material, el cuerpo, desde el campo cuántico, porque ya hemos visto que la mente influye en la materia. Parafraseando al Dr. Joe Dispenza:-”Si eres materia intentado cambiar materia, será más costoso sanar, que si eres energía intentado cambiar materia”.-

BAJO NINGÚN CONCEPTO SE TRATA DE INVALIDAR EL EFECTO CURATIVO QUE LA MEDICINA OCCIDENTAL EJERCE, sino de darle un enfoque relevante al poder de la consciencia sobre nuestro organismo.

¿Y si dejamos de vernos como sujetos pasivos? 

Hoy tenemos la certeza de que somos los propietarios de la maquinaria biológica y neurológica necesaria para cambiar. Y esa farmacopea está en nuestro cerebro en aras de aumentar la salud y la longevidad.

Otras circunstancias son posibles si trabajamos con el poder de nuestra mente, alimentando nuevas creencias para anclarlas y transformarlas en automatismos renovadores.

Aquí te dejo un link del Dr. Bruce Lipton, que añade más información al tema desarrollado en este post.

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