¿SON TAN BENEFICIOSOS LOS JUGOS VERDES?

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Quien más quien menos durante las Navidades pecamos de excesos y en enero se nos puede pasar por la cabeza hacer una dieta detox, siendo una opción muy popular la de los jugos verdes. Pero resulta que estos licuados no están en el despliegue evolutivo del ser humano y ello debería ser ya una señal relevante para plantearnos su uso y abuso. Su consumo no resulta tan plausiblemente beneficioso, como explicaré más abajo, y además genera un sentido de pertenencia a “la comunidad que depura su cuerpo” y una superioridad recriminatoria hacia el resto. 

Mi postura poco amable hacia los licuados verdes se debe a que estuve durante meses abusando de ellos:

  • porque era moda 
  • porque ya venía del vegetarianismo así que estaba a un paso de implementarlo en mis rutinas
  • y porque creía fervientemente que servían para detoxificarse
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La moda de los jugos verdes

Bajo la justificación de que los vegetales y las frutas aportan muchos beneficios para la salud surgió hace años el no va más de ingerirlos en forma de jugo verde. La moda estalló alrededor del 2015 y rápidamente se popularizó porque combinaba el color verde de las verduras y las frutas en estado líquido, dos características que parecen idóneas para recuperar o mantener la salud.

Desde posturas científicas más realistas se ha demostrado que las frutas son prescindibles (en el caso de la población adulta) y de que muchos vegetales tienen antinutrientes (oxalatos, taninos, ácido fítico, solanina,etc) que consumidos en exceso no son demasiado buenos. Estos antinutrientes son la manera química que tienen los vegetales de defenderse de sus depredadores, no son venenos en sí mismos para los humanos, pero pueden enfermar al interferir en la absorción de verdaderos nutrientes.

Es obvio que también existen toxinas en ciertos productos de origen animal, pero este artículo pretende informar de que lo vegetal no es 100% inocuo, como se suele acatar.

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Perjuicios de los jugos verdes

Que los jugos verdes combaten el estreñimiento, cierto grado de inflamación, el sobrepeso, que aumentan las defensas, reducen el colesterol, etc, puede ser cierto en aquellos casos en los que estos jugos sustituyen el abuso de gluten, de comestibles ultra procesados, de comida basura y de azúcares.

Tomar un jugo verde esporádicamente puede estar bien

  • como variación de la dieta 
  • para favorecer funciones orgánicas paralizadas 
  • cuando lo prescriba un médico
  • se esté empachado 
  • o cuando no haya a nuestro alcance “comida real” (por ejemplo, en un aeropuerto). 

Pero, como antes decía, el exceso de ingesta de zumos tiene consecuencias perjudiciales. Estas son las más destacadas por los médicos:

Las frutas de por sí son muy ricas en azúcar que aumenta exponencialmente al mezclar variedades diferentes y al quitar la fibra por proceso de extracción del jugo. Además, a menudo, se añaden edulcorantes que no hacen más que exagerar el índice glucémico.

Estas elevadas dosis de glucosa son la antesala de la resistencia a la insulina e incluso de la prediabetes.

No es aconsejable quitarle la fibra a los alimentos, pero por otro lado, tampoco ingerir más de la cuenta. Y es que hay ciertas recetas de zumos en los que se añade la pulpa o los filamentos o restos de verduras, con lo que el efecto en este caso es que se ingiere un exceso de fibra. La fibra en pequeñas cantidades tiene sus bondades como estimular el peristaltismo pero más de la necesaria puede causar que el colon se resienta.

Otro inconveniente que pasa desapercibido es que al no masticar este alimento dejan de fabricarse las enzimas que están en la saliva y que favorecen la buena absorción de los carbohidratos (recordemos que las frutas y las verduras son carbohidratos).

En las recetas de muchos jugos se suelen emplear frutas que no forman parte de nuestro entorno geográfico a las que nuestro sistema digestivo no está acostumbrado y se pueden desarrollar intolerancias. Además, muchas de estas frutas son muy palatables y dulces por lo que se suele descuidar la justa medida subiendo mucho el índice glucémico.

A menudo los jugos verdes sirven para sustituir comidas. Lo paradójico es que se puede perder peso pero también lo contrario, porque hay una sensación constante de insaciedad que impulsa a los atracones en un momento de descuido.

Si los ingredientes no se compran ecológicos van a estar llenos de toxinas. Incluso en la agricultura ecológica/orgánica también se usan pesticidas, y algunos muy tóxicos, como la solanina.

Los vegetales tienen clorofila y las frutas, vitaminas, si son orgánicos, y aún y así es complicado garantizar sus propiedades ya que debido a las altas tasas de contaminación de hoy día el terreno ya no tiene los minerales de antaño y si además le sumamos los pesticidas, el resultado es que lejos de depurarnos con estos jugos nos intoxicamos más.

Ciertas enfermedades no aceptan estos jugos porque no permiten la absorción de ciertos minerales, la síntesis de hormonas o porque son incompatibles con la toma de ciertos medicamentos.

El hecho de hacer zumo con aparatos eléctricos que se recalientan (si no es un extractor carísimo y muy profesional) imprime una carga de disruptores endocrinos que va en contra de la depuración que queremos para el cuerpo.

Para finalizar enlisto algunos síntomas provocados por el exceso de jugos veganos, la mayoría de los cuales son consecuencia del alto nivel de glucosa en sangre.

  • Frío 
  • Baja energía 
  • Sensación de poca saciedad 
  • Gases, molestias y distensión abdominal constante 
  • Irritabilidad 
  • Dispersión mental 
  • Y estrés por la conservación del jugo para que no pierda sus propiedades
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El mejor detox: el ayuno

No me imagino en la escala de la evolución humana a nuestros antepasados recogiendo frutas y hojas verdes para hacer un licuado con una estractora de zumo. Ellos tenían bien observado que las propiedades medicinales y curativas procedían del alimento completo, además, como ya se sabe, ni las frutas antes eran así de dulces (resultado de una modificación genética) ni la tierra de cultivo tan desmineralizada.

Creo que la mejor herramienta que tenemos para resetear nuestro organismo, si se quiere o se necesita (no por moda) es el ayuno.

Conclusión

Si quieres depurar tu cuerpo empieza por no darle falsos alimentos o sustancias tóxicas.

La mejor depuración es una dieta limpia que incluya alimentos reales . A veces lo mejor no es poner algo nuevo, sino quitar.

Es obvio el beneficio que tienen las plantas, los vegetales y las hierbas medicinales y por supuesto que no es malo comerlas; pero como ya postulaba Paracelso “el veneno lo hace la dosis”.

Si aún te quedan ganas de consumir zumo, no te pierdas este video de la Dra. Belaustegui sobre los PELIGROS DEL ZUMO DE NARANJA.

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