¿Y TÚ, TIENES 1 IKIGAI?

El Ikigai japonés

Está claro que el DESCANSO, la NUTRICIÓN y el MOVIMIENTO (lee más aquí) nos acercan a la longevidad. Pero no hay que olvidar el cuarto pilar de la salud, las RELACIONES, en el que se incluiría el tema de este post:  el Ikigai.

Qué significa Ikigai

En japonés «Iki » significa VIDA, y «Gai » es CONCHA, acepción que se remonta al período Heian (794-1185), cuando se consideraba que las conchas tenían GRAN VALOR. De modo que, Ikigai, trasladado a nuestro idioma, es algo así como tener un propósito valioso, una razón de ser por la que despertarse con emoción cada día

Quiero hacer un matiz semántico, y es que, como expondré más abajo, según se interprete la dimensión del concepto “propósito”, la filosofía cobra una magnitud u otra, sobre todo aplicada en el marco occidental.

Este término se hizo popular cuando los autores Héctor García y Francesc Miralles lo resumieron en su bestseller ”Ikigai”.

Ellos localizaron el secreto japonés para vivir más y mejor entre los habitantes de la aldea de Ogimi, en Okinawa, uno de los lugares más longevos del planeta, en donde sus centenarios habitantes no conocen el término JUBILARSE, porque andan siempre ocupados y activos. 

El hecho de estar entregados desde cada mañana a un cometido, tiene una respuesta impactante en la salud, no sólo emocional y espiritual (como explicaré en este post), sino física:

  • eleva los niveles de serotonina
  • reduce el dolor general
  • rebaja la inflamación en el organismo 
  • desciende el nivel de azúcar en sangre

Todos estos factores DISMINUYEN LA ENFERMEDAD Y ALARGAN LA VIDA.

Vive más y mejor con el Ikigai

Encuentra tu propósito

La filosofía del Ikigai se suele representar con una especie de diagrama de Venn de 4 círculos cortantes , en los que se inscribe información sobre nosotros mismos con el fin de aclarar nuestro propósito. En ellos tenemos que plasmar:

  • lo que nos gusta hacer 
  • las habilidades que tenemos
  • aquello por lo que nos pagan 
  • lo que el mundo necesita 

No sé por qué, pero mi intuición me dice que este diagrama es muy occidental y no estoy del todo convencida de que esos aldeanos japoneses anden rellenando círculos de Venn.

Analizando con más profundidad los parámetros arriba citados, descubrimos encubiertos 4 conceptos en tendencia: 

PASIÓN (lo que nos gusta hacer)

DON (las habilidades que tenemos)

PROFESIÓN (aquello por lo que nos pagan) 

VOCACIÓN (lo que el mundo necesita) 

Ufff… Llegados a este punto, voy a dar mi opinión, disconforme y alejada de la moda:

me cansa oír constantemente estas manidas palabras, y no las compro porque pienso que están hiper valoradas en nuestra cultura (quedan muy bien para postearlas en Instagram) y encubren ideas preconcebidas. Además, creo que provocan ansiedad tanto en aquellos que las ambicionan, como en los que no las localizan, porque las perciben como una “misión en la vida”, lejana, heroica y demasiado trascendente, como para alcanzarla. 

Para mí resulta ser una maraña controvertida, liosa y demasiado grandilocuente, porque si bien son términos que pueden servir  para marcar objetivos vitales, también creo que, a veces, los sobre estimamos, y les otorgamos un valor estático, inmutable e innato

Y me explico. 

Analizando el concepto de la PASIÓN, por ejemplo. Mi pasión ha cambiado según voy haciéndome mayor y mi entorno va cambiando. NO TENGO LA MISMA PASIÓN AHORA QUE CUANDO TENÍA 20 AÑOS, en que los arrebatos de la edad me enfocaban vehemente hacia una coyuntura muy diferente a la actual.

Otra noción confusa es: el DON. Está claro que puedes llegar a ser actor de profesión, por ejemplo,  porque tienes un don para la interpretación desde pequeño, pero, puedes también encontrar un trabajo exitoso, TRASCENDIENDO UNA CARENCIA. Hay un sinfín de conferenciantes famosos que aseguran que tenían pánico a subirse a un escenario y a hablar en público. Paradójicamente, superar una incompetencia, puede llegar a posicionar en un pedestal de competencia absoluta.

Así pues, para mí, todos estos conceptos son mensurables según un termómetro de caducidad y transitoriedad, y dependen mucho de las circunstancias, la suerte y la fuerza de voluntad.

Conceptos detrás del Ikigai

Una filosofía de vida a tu medida

TENER UN PROPÓSITO VITAL es el motor que hace que te despiertes cada día con energía, ilusión y bien temprano.

Quién de nosotros no ha atravesado una época en la que se levantaba pronto y con gran ímpetu porque comenzaba un proyecto interesante, estaba enamorado o ese día se iba de vacaciones?

Reflexionando sobre este concepto japonés, e intentando extrapolarlo a mi día a día, de mujer occidental, he llegado a algunas conclusiones.

Para mí, hay 2 TIPOS de Ikigai, que se catalogan según los parámetros de tiempo y de magnitud

  • Los propósitos que apuntan a un objetivo a largo plazo
  • Y los propósitos chiquititos y más efímeros (que suelen ser hijo del anterior) 

Por ejemplo, pasear un día  15 minutos es un Ikigai pasajero, que puede llevarte a la meta más tenaz de acabar haciendo largas sesiones de ejercicio como hábito.

A mi modo de entender, el propósito cotidiano, diario, pequeñito, no tiene porque ser un acto faraónico ni metafísico, puede perfectamente identificarse con un propósito concreto y único para aquel día, como tener una cita, un examen, una comida importante, comprobar los cultivos de tu huerto o hacer un disfraz de papel para tu hijo (el ser una buena madre es tarea nada simple y de incalculable mérito).

Y tengo la sospecha de que, para los habitantes de Okinawa, alejados de toda tecnología, de la adicción a las redes y de los mercantilismos del primer mundo, el Ikigai tiene mucho de eso.

Ikigai grande y pequeño

Reflexionando con más profundidad

Me gusta profundizar y darle vueltas a los conocimientos que me van llegando, y de esas cavilaciones, a veces surgen, ideas algo disidentes.

Aquí te comparto un par.

Idea 1

En alguna literatura el concepto de Ikigai ha sido comparado con el modelo de la psicología humanista de Abraham Maslow.

Su “Teoría de la motivación humana” establece 5 necesidades jerárquicas, en forma de pirámide en cuya base estarían las necesidades fisiológicas y de seguridad (de supervivencia) y en la cúspide, las “necesidades del ser” (de autorrealización). Este modelo postula que, a medida que se satisfacen las primeras urgencias se progresa a las siguientes, de mayor valoración para el autor.

Vista superficialmente, la pirámide infravalora los requerimientos más primarios del individuo (respirar, descansar, nutrirse) situados en los últimos puestos, y promueve la escalada hacia las necesidades más altas. Y si bien estoy de acuerdo que en la vida hay que ir superándose, creo que la teoría de Maslow no encaja totalmente con la filosofía japonesa, mucho más prudente y menos jerarquizada

A mi modo de entender, es igual de noble despertarse con la ilusión de escribir un libro, como tener el Ikigai de levantarse de la cama para asegurar la supervivencia de tu familia. No todos tenemos que vestirnos con la capa de príncipes y cabalgar en busca de aventuras épicas para sentir que tenemos un propósito vital que nos impulsa.

Idea 2

Algunos psicólogos dan por sentado que  identificar pronto nuestro papel en la vida nos posicionará y nos hará sentir mejor que avanzar sin rumbo o erráticamente. No estoy del todo de acuerdo, porque pienso que hay personas que necesitan saltar de una actividad a otra, bien porque sean muy rápidas procesando el conocimiento, bien porque son muy curiosas o bien porque se crecen con la dispersión. En esos casos, el ensayo y error es muy válido para ir testeando lo que NO gusta, si aún no se tiene una inclinación determinada.

Tener foco y encontrar el propósito en la vida, ya sea tanto el pequeñito como el más profundo, puede llegar estando muy anclado en una postura o por el contrario, saltando de flor en flor.

Ikigai en la empresa

En el ámbito de la empresa es en donde funciona bien el diagrama de Venn con los parámetros antes mencionados. Varios estudios demuestran que la información escrita dentro de los círculos, permite aprovechar y reconocer el talento individual de los empleados para un trabajo en equipo, impactando en la misión global de la empresa.

Según la concordancia, o no, de criterios, pueden inferirse las deficiencias empresariales:

  • si se trabaja con habilidad y pasión, pero sin alineación con el mercado
  • si se atiende a la demanda del mercado, pero no se aporta valor a la comunidad
  • si no se tienen las habilidades necesarias, por más que haya respuesta a la demanda
El sentido de la vida

Conclusión

"La vida nunca se hace insoportable por las circunstancias, sino sólo por la falta de sentido y propósito" V.F.

Tener un sentido en la vida

No podría estar más de acuerdo con las palabras de Viktor Frankl, autor del universalmente citado libro “El hombre en busca de sentido”.

Para mí, encontrarle un sentido a la vida,  no pasa invariablemente por emprender un proyecto colosal, formar parte de un colectivo influyente o embarcarse en un negocio titánico. En la percepción simple de la realidad, se cobija la experiencia de tener un propósito (o varios) en la vida, que se manifiesta de manera orgánica según la edad y el entorno, sin exigencias grandilocuentes. 

Aquí me gustaría citar las 3 EXPRESIONES NÓRDICAS, Hygge (danés), Fika (sueco) y kalsarikänni (finlandés). Aunque puedes descubrir lo que significan en el siguiente post, sólo quiero dar la pincelada de que son conceptos muy valorados y se aplican cuando se disfruta un momento de calidad, natural, sin motivos pomposos. Ese goce  en vivir una situación acogedora, cómoda y relajada, aporta una gran motivación.  

Así pues, son bien evidentes las ventajas para la salud holística y la longevidad, de tener propósitos vitales. 

Aquí te dejo un viaje en el tiempo, que paradójicamente es muy válido ahora, en los tiempos que nos toca vivir…

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